La idea podría también formularse así: para hacer pasar una intención docente al mundo de los alumnos y lograr que esta sea realizada con efectividad, es necesario sumarle un salvoconducto, y ese salvoconducto es un elemento de la cultura estudiantil. Como expuse en el texto posteado en este mismo blog bajo el nombre de "Dos culturas", es necesario reconocer la existencia de dos mundos paralelos en el aula, de manera de lograr de esa forma un encuentro o conjugación sin el cual los caminos avanzan en forma paralela, sin tocarse, o no avanzan.

¿Hay que dar clase de filosofía? Entonces se intenta desarrollar un diálogo de investigación grupal (elemento adulto) sobre los temas que surgen de la redacción de 100 preguntas por parte de cada alumno (elemento nuevo), en donde cada pregunta -sea la que sea- es una pregunta correcta. No conozco el contenido de otras materias como para sugerir otros ejemplos, pero estoy seguro de que el método puede funcionar. El "uno y uno" representa el reconocimiento de una cultura hacia la otra y la posibilidad de avanzar juntas en una síntesis y una comunicación que va a resultar interesante para ambas.

¿Qué otros casos se les ocurren?